Jim Bird
Jim Bird
J. Bird

     El Mediterráneo no era para mí, un espacio geográfico sin fronteras, era más bien España. Me habían influido las lecturas de Brenan y de Hemingway y la curiosidad intelectual por conocer el punto de partida de aquellos artistas que tanto admiraba, díganse Picasso o Miró.

 

     La lógica y la ilógica en la pintura, me enseñó a perderle el miedo a lo ilógico, pues al cabo de los años cuando ya has visto muchas cosas, sólo recuerdas las emociones verdaderamente importantes, cuando la lógica pone barreras al pensamiento, a la sensibilidad y a la creatividad. Por eso el artista siempre tiene que apostar por la ilógica.

 

     Motherwell me influyó en su filosofía, en el modo de actuar, como cuando uno está pintando.

 

     El ser humano se compone de dos partes: razón y espontaneidad. La primera te prohíbe hacer las cosas y la segunda es lo que te sale. Por eso su filosofía es una forma de superar la razón y actuar como si se estuviera en un estado de trance, aunque acceder a él no es sencillo.

 

     No me dirijo a ningún sitio, sólo pinto, haré lo que me salga. Hay días en los que hago algo en concreto y casi siempre es un fracaso, entonces lo dejo en un rincón, y al cabo de los años, lo hago sin pensar, gracias a la experiencia que he acaparado durante este tiempo.

 

                                                                                                                                       J. Bird